Amatista, el cristal de la paz interior

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¿Para qué sirve la Amatista?

Este maravilloso cristal color violeta corresponde al 6º chakra o del tercer ojo, por cuanto permite ir abriéndolo para conectar con realidades más sutiles, perceptibles (cuando estamos en la frecuencia adecuada) a pesar del mundo material en que vivimos.

Despierta nuestra intuición y la comunicación con seres angélicos. Ayuda a desarrollar las potencialidades que todos los humanos tenemos como la clarividencia, la precognición, el 6º sentido. Intuitivamente permite saber qué personas no son confiables o convenientes en nuestra vida. Advierte de peligros y posibles accidentes.

La Amatista representa el arquetipo de una madre amorosa y protectora y de esta forma actúa. Se comunica de forma sutil y amorosa, puedes percibir como una voz interna que te da consejos. Es portadora del Rayo violeta por lo cual es ideal para transformar pensamientos y emociones de daño. Potencia nuestra conciencia superior. Despierta la sensibilidad espiritual incluso en los incrédulos. Aleja energías densas.

Cuando la Amatista se rompe es porque absorbió un fuerte ataque (de energía negativa) que iba dirigido a su portador, evitó un accidente o una grave enfermedad. Cuando esto ocurra de inmediato reemplazala por otra y entierra con gratitud aquella que se sacrificó por ti.

Efectos de la Amatista a nivel emocional

Tiene un poderoso efecto para eliminar la ansiedad y la angustia, aportando tranquilidad y paz interior.  Su acción armonizante permite experimentar una sensación de equilibrio interno que se refleja en una mejoría evidente en las relaciones interpersonales. Permite desarrollar la humildad y situarse desde un punto de vista libre de ego.

En momentos de sufrimiento brinda consuelo. Acalla el caos interno eliminando la inquietud. Muestra el camino más apropiado para resolver problemas.

Desde la antigüedad se cree que la Amatista atrae la felicidad conyugal y evita las discordias familiares; para este fin se pone una drusa de Amatista en la mitad de la casa o sobre una foto de la familia.

La Amatista y los sueños

La principal forma que usa la Amatista para comunicarse es mediante los sueños. En estos puede avisar de peligros, dar mensajes y transmitir consejos. Para esto es necesario poner un cristal de Amatista bajo la almohada. Se puede dejar ahí día y noche. En este caso es importante saber que se pueden tener sueños lúcidos que darán la sensación de estar como despierto” y esto puede ocasionar cansancio al despertar la mañana siguiente.

Sin embargo, su efecto para combatir el insomnio y las pesadillas es muy conocido. En este caso, se pondrá un cristal de Amatista cerca de la cama por ejemplo en la mesa de noche. Puede también ponerse el cristal dentro de un vaso de agua por una hora y beber esta agua antes de dormir. Para quienes tienen mucha dificultad para dormir, como el calor potencia los cristales, puede calentarse el agua y dejar hirviendo el cristal unos 5 minutos antes de beber el agua lentamente a sorbo corto. Luego cuando el cristal esté tibio se pasa por las sienes haciendo un suave masaje.

La Amatista ayuda a recordar los sueños por lo cual es una buena costumbre al despertar ponerla en la mano izquierda y escribir los sueños para tratar de interpretar lo que quiere decirnos.

La Amatista, meditación y chakras

Siempre en estas meditaciones para aprovechar al máximo la experiencia tiéndete en el piso con una manta y sin zapatos, en un lugar tranquilo, con música de meditación, enciende una velita e incienso.

Meditación 1. La forma más sencilla consiste en poner un cristal de Amatista sobre el tercer ojo, con conciencia de la respiración por un período de unos 10 minutos. El ejercicio consiste en visualizar luz violeta que entra al inhalar y luz violeta que sale al exhalar. Respira despacio y profundo. Si llega un pensamiento recuerda tener tu consciencia en inhalar y exhalar.

Meditación 2. Con el cristal en el tercer ojo al inhalar visualizar un rayo de luz violeta entrando por la coronilla y descendiendo por la columna vertebral hasta el chakra raíz ubicado en la entrepierna, luego el rayo de luz violeta sube por la columna hasta salir por la coronilla en la exhalación. Ir enlenteciendo la respiración para hacerla profunda y relajada, sin forzarla. Repite por 10 minutos.

Meditación 3. Con la Amatista en la mano izquierda, visualiza un rayo de luz violeta descendiendo lentamente por cada parte del cuerpo. El rayo entra por la coronilla, al pasar por la cabeza sé consciente de los pensamientos que te perturban y ve suavemente empujándolos hacia abajo con el rayo violeta.

Sigue bajando esta luz de color violeta, al pasar por el pecho identifica las emociones que te perturban y ve empujándolas despacio hacia abajo con el rayo violeta. Continúa bajando la luz, al pasar por debajo del ombligo identifica los deseos insatisfechos que te perturban y ve empujándolos lentamente hacia abajo con el rayo violeta. La luz sigue bajando hasta salir por las plantas de los pies donde hay una hoguera de fuego violeta que consume todos esos pensamientos, emociones y deseos perturbadores. Permanece así un par de minutos hasta que se consuman totalmente. Luego visualiza que por la coronilla entra luz dorada que va descendiendo por todo el cuerpo lentamente hasta salir por las plantas de los pies.

Esta última meditación es especialmente recomendable para días críticos, de conflicto, de mucho estrés. Al finalizar tendrás una sensación de paz y armonía muy gratificante.

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